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CBZ Segunda FEB: Histórica reinvención tras 30 años de resistencia

EEl 3 de enero de 1996, el Pabellón Príncipe Felipe presenció el principio del fin para el CBZ en la élite. El marcador reflejaba un 92-101 frente al Alba Berlín en su última aparición en la Copa Korać, pero la verdadera derrota se estaba gestando lejos del parqué. Tras 14 temporadas ininterrumpidas en la élite como club fundador de la ACB, una asfixiante crisis económica sentenció al equipo rojillo.

Aquel verano se vivió en vilo. La ciudad asistió a una lenta agonía que la prensa local inmortalizó con un titular que sonó a epitafio: «El último adiós». Acorralado por las deudas, provocadas por la falta de apoyo institucional, el Club Baloncesto Zaragoza vendió su plaza y sus derechos europeos al Valencia. El baloncesto de máxima categoría desapareció del mapa de un plumazo, dejando a la afición entre la incredulidad y el vacío.

Hoy, 30 años después de aquel verano negro, el duelo ha caducado. El CBZ encara la temporada 2026/2027 en Segunda FEB bajo un lema que funciona como toda una declaración de intenciones: «Todo lo que viene». Ya no se mira por el retrovisor. El club ha demostrado que el trabajo de trinchera y la paciencia son compatibles con la ambición de recuperar el estatus profesional con este CBZ Segunda FEB

La resiliencia en la sombra: "La llama que no cesa"

El instinto de supervivencia del club fue inmediato. Lejos de bajar la persiana tras el trauma de 1996, la directiva liderada por su histórico presidente y fundador, José Luis Rubio Sanz, tomó una decisión drástica: replegarse, asumir las cicatrices y volcar todos los esfuerzos en mantener viva la escuela base. La obsesión ya no era la élite, sino que la caldera rojilla no se apagara.

Los resultados de esa fe ciega en la cantera no tardaron en llegar. En la temporada 1999-2000, un grupo de jugadores formados íntegramente en la escuela del CBZ firmó un hito histórico al colgarse la Medalla de Bronce en el Campeonato de España Cadete, perdiendo un único partido en todo el año. Fue la demostración palpable de que, aunque faltara el dinero, el talento seguía manando.

La madurez institucional llegó a base de renuncias. Desde 2004 hasta 2019, compitiendo en Primera Nacional bajo distintos patrocinios (Serviplem Baryval, UniZar…), el club ganó en la pista múltiples ascensos a la Liga EBA que declinó en los despachos. La lección de 1996 estaba aprendida: la cautela económica y la salud financiera del proyecto estaban por encima de cualquier urgencia deportiva.

No es casualidad que Alfonso Hernández, histórico jefe de Deportes de El Periódico de Aragón, bautizara el espíritu formativo del club como «La llama que no cesa». Durante tres décadas, el CBZ ha ejercido como el gran surtidor del baloncesto aragonés en la sombra, cimentando la base que hoy les permite mirar de nuevo hacia el profesionalismo.

Infografía con la línea de tiempo y la historia del Club Baloncesto Zaragoza (CBZ) desde la pérdida de la plaza ACB en 1996 hasta el proyecto de Segunda FEB en 2026.

Todo lo que viene": Radiografía del CBZ Segunda FEB

El ascenso logrado en la campaña 2024-25 y la posterior consolidación deportiva de la pasada temporada (alcanzando los octavos de final del playoff y compitiendo en la Copa España) no han sido un espejismo. El CBZ encara la temporada 2026/2027 en Segunda FEB completamente desacomplejado. El lema de este año, «Todo lo que viene», es el reflejo exacto de una dirección deportiva que ha diseñado una plantilla con una marcada dualidad táctica para competir de tú a tú en el baloncesto profesional.

Juventud descarada al servicio del ritmo

La pizarra de Eloy Ramírez tiene un objetivo claro: asfixiar al rival. Para ello, el cuerpo técnico ha apostado por una columna vertebral exterior repleta de extrema juventud (la mayoría nacidos entre 2001 y 2006) que garantice piernas para plantear defensas agresivas y un ritmo de juego eléctrico en transición.

La dirección de orquesta refleja perfectamente esta filosofía. La explosividad exterior correrá a cargo del estadounidense Japhet Medor, un perfil dinámico que se complementará en el backcourt con la proyección y el descaro de talento local como Gonzalo Rodríguez y Daniel Arjol. A ellos se suma el exterior Alejandro Sistac, que con apenas 20 años y su 1.96 m, refuerza esa apuesta por un baloncesto alegre y vertical.

El ancla veterana para la pintura

Sin embargo, la juventud y el descaro se pagan muy caros en Segunda FEB si no tienes quién cierre la pintura. Conscientes de la exigencia física de la categoría, el contrapeso táctico del CBZ reside en su juego interior.

El club ha confiado el liderazgo y la intimidación defensiva a dos veteranos de contrastada solvencia: el histórico Edu Gatell (2.06 m) y Andrew Young (2.03 m). Su misión va mucho más allá de las estadísticas; deben ser el ancla táctica en el 5×5 estático y el termómetro de madurez de un vestuario muy joven. Junto a ellos, la envergadura de jóvenes como Aitor Etxeguren (2.08 m) completa un juego interior diseñado para no conceder ni un milímetro bajo los aros.

Infografía de la pizarra táctica del Club Baloncesto Zaragoza (CBZ) para la temporada 2026/2027 en Segunda FEB, detallando los roles de los jugadores exteriores e interiores del equipo de Eloy Ramírez.

El futuro ya no asusta

Hace 30 años, mirar al futuro daba vértigo porque significaba asomarse al abismo de desaparecer del baloncesto profesional. El verano de 1996 obligó al Club Baloncesto Zaragoza a tragar saliva, renunciar al ego de la ACB y aprender a sobrevivir en el barro. Sin embargo, esa larga travesía es exactamente lo que hoy dota de sentido y solidez a su madurez institucional.

El lema «Todo lo que viene» trasciende la clásica campaña de abonados para convertirse en una declaración de intenciones. El club ha interiorizado la lección más dura: la élite no se hereda por el peso del escudo, se trabaja. Con una estructura deportiva consolidada, una cantera que sigue siendo el motor de la entidad y una plantilla minuciosamente diseñada para las exigencias tácticas y físicas de la Segunda FEB, el CBZ ha exorcizado definitivamente los fantasmas de aquel adiós.

Tres décadas después, el equipo rojillo vuelve a mirar hacia arriba con la absoluta certeza de que, esta vez, los cimientos no van a ceder.